El sector agroalimentario español es uno de los más activos del país. Por ello, necesita de una extensa red logística que sea capaz de satisfacer sus necesidades de transporte. Una infraestructura que permita que sus productos estén a disposición de los clientes en el menor tiempo y conservando la máxima calidad. Esto hace que los sectores de alimentación y logística siempre hayan estado estrechamente ligados.

Juntos han liderado los avances tecnológicos en el transporte de alimentos en los últimos años. Pero ¿Cuáles son las innovaciones que se están produciendo para cubrir la demanda del mercado?

La globalización mundial ha llevado a un incremento del consumo de alimentos perecederos de otras partes del planeta. Esto ha supuesto una mejora en la gestión de la cadena del frío, fundamental para la conservación de estos productos. Una gestión que se ha beneficiado de los avances producidos dentro del IoT (Internet of Things). Se trata de herramientas que permiten realizar un seguimiento estricto de los envíos, cumpliendo con las regulaciones en materia alimentaria. También permiten almacenar datos clave y analizarlos posteriormente para conseguir un servicio de logística más eficiente.

Transporte de alimentos

La seguridad alimentaria

La logística de alimentos es la que más desafíos presenta, ya que puede influir en la salud de los consumidores. Por esta razón, es vital realizar un seguimiento desde el almacén o la huerta hasta la tienda. El objetivo es mantener los productos en condiciones óptimas de conservación. Además, hay que asegurar la trazabilidad de la carga, para poder retirarla en caso de que surjan riesgos alimentarios. Un compromiso en la seguridad de los alimentos puede suponer un daño irreparable a la imagen de marca del proveedor. Todo ello sin olvidar las consecuencias negativas que puede tener para el bienestar de los clientes.

El análisis predictivo

Ya se ha explicado la nueva capacidad de la logística alimentaria a la hora de almacenar datos clave. Ahora es el momento de facilitar el acceso a dichos datos en tiempo real a las partes implicadas. De esta manera, se pueden tomar decisiones que lleven a una reducción de costes y un aumento de la eficiencia. El secreto está en ser capaces de predecir el futuro, en anticiparse a las necesidades de los consumidores para darles la cantidad que necesitan en el momento en que la desean. Así se terminarían los excesos de stock.

La gestión del desperdicio

Se estima que un tercio de los alimentos destinados al consumo humano acaban siendo desperdiciados. Un resultado que se debe a una mala conservación y una pésima gestión de las rutas, entre otros aspectos. Esto no solamente supone pérdidas de dinero considerables, sino que también tiene repercusiones en el medioambiente. Para evitar estas consecuencias negativas, es necesario optimizar el proceso con el fin de reducir los desperdicios.

Estos son solo algunos de los avances producidos en materia de logística hasta la fecha. Se trata de una apuesta por la mejora continua que no ha hecho nada más que empezar. En un futuro cercano, el sector será testigo de nuevos avances tecnológicos que incrementarán su eficiencia.